“Un gong anuncia la retirada”. Nacho Vegas.

Ya sé que muchos consideran que Nacho Vegas es el cantante ideal para cortarse las venas, deprimirse o que bien podría escribir la banda sonora de cualquier nota de suicidio. No obstante, considero que dada su larga trayectoria en una formación mítica (Manta Ray) dentro de la escena independiente nacional y el referente en que se ha convertido hoy día, podrías dar una oportunidad a este artista. Su nombre empezó sonando con fuerza gracias a distintos epés y minielepés diversos, que si El hombre que casi conoció a Michi Panero que si Miedo al zumbido de los mosquitos o el ya canonizado Cajas de música difíciles de parar. Sin embargo, es en este momento en el que dejo de reprimir las ganas de recomendar un disco maravilloso que se llama La zona sucia. Con él rompe con su anterior discográfica (Limbo Starr) y abre un nuevo camino con su propio sello: Marxophone. La zona sucia es el primer trabajo dentro de este sello y en este álbum se incluyen verdaderas joyas que ponen de manifiesto lo buen compositor que es y cómo sabe ajustar una letras profundas, asequibles, con las que te puedes identificar y, aquí está el más difícil todavía, carentes de ripios sonrojantes. Una muestra de ello serían temas como Cuando te canses de mí o Taberneros, que son un buen ejemplo de lo que este asturiano sabe hacer. Además, podemos encontrar divertidos ejercicios musicales, Lo que comen las brujas, que encierra ternura y amor, la que un voraz observador de lo que le rodea es capaz de percibir cuando no se repara en que está mirando y empapándose de todo.

La canción que trae a Nacho Vegas a este blog pertenece a este disco y tiene un título tan precioso como descarnado: La gran broma final, canción dedicada a un amor roto, una ruptura a la que todos parecían anticiparse menos él, una brecha que todos percibieron y observaron cual morbosos espectadores de un drama menos él. Una amarga despedida de un amor sincero y triste. Una tragedia en la que se repara cuando ha sucedido, el drama de no verlo venir.

Diré que es probablemente la única canción que me ha hecho llorar en años y encierra una gran verdad que podemos aplicar tanto al amor como a la vida en general. En un momento la letra de esta canción dice algo como: “Hay quien decía que era grande y fuerte y nuestro amor. // Sí, como las torres gemelas, allá en nueva york”. Escucharla es un placer y requiere ser sincero, especialmente con uno mismo (que a veces puede resultar muy duro, incluso doloroso).

Detalle que puede resultar esclarecedor. La canción está dedicada a Christina Rosenvinge, con quien Nacho mantuvo una relación de varios años. Si miras con atención el vídeo, escuchas la letra y reconoces la selección de imágenes de películas (en las que el desamor es el leit motiv) te darás cuenta de lo mucho que hay tras ella.

Anuncios

Acerca de dameestrellasolimones

Una canción de Family siempre es buena compañía.
Esta entrada fue publicada en Música, Relatos, Soy el AVIADOR y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s