Black Mirror, la respuesta a tus preguntas.

Estoy sorprendido con la ficción británica, pero especialmente me quedé impactado con ese subidón que supone ver Black Mirror, la serie de Charlie Brooker. Esta propuesta impactante y genuina consta de tres episodios autoconclusivos y sin ninguna continuidad de personajes en los episodios. Su temática es directa, simple y absolutamente rompedora. Perturba al espectador por su falta de trampa y su propuesta tan clara. Juega con dilemas muy simples a los que en un principio puedes responder rápidamente, pero a poco que piensas en la cuestión la cosa se pone más que difícil. Pasa de lo trivial a lo trascendental en un segundo.

El primer episodio, The National Anthem (El Himno Nacional), comienza sacando de la cama al Primer Pinistro  británico por una noticia urgente. Un miembro de la Familia Real británica, la princesa, ha sido secuestrada y en un vídeo aparece leyendo lo que se pide para que sea liberada. El Primer Ministro dispone de unas horas para resolver el entuerto y depende de él y sólo de él que sea liberada. El precio del rescate pasa por que el Primer Ministro tenga relaciones sexuales ante las cámaras y en directo para toda la nación a una cerda a las 16.00 horas. Imaginen la encrucijada en la que se halla este personaje y la espiral de tensión, miedo, asco, vergüenza, etc… en la que entra el propio personaje. Una ristra de sentimientos a cual más extremo de la que el espectador es voyeur y malvado, pues lo que descubrimos sin pestañear es que queremos que lleguen cuanto antes las cuatro de la tarde.

Personalmente, me pareció uno de los capítulos más entretenidos e impactantes que he visto en una serie. Sólo diré que en mitad del revuelo que supone para la pléyade de ayudantes y asistentes del político, su secretaria y mano derecha le dice en un momento muy concreto: “No se preocupe, Señor, la cerda está anestesiada. No sufrirá.”. A partir de aquí ya no sabía qué cara poner y no puedo escribir la de cosas que  pensé.

El segundo episodio, 15 Million Merits (15 Millones de Puntos), presenta una estética futurista y deshumaniza a sus protagonistas en aras de dar con el objetivo: el talento. Viven por y para el “Talent Show” que busca una voz genuina y auténtica. Somos testigos del discurrir rutinario de la vida del protagonista en un cubículo saturado de evolución tecnológica. De esta rutina es sacado cuando oye cantar por accidente a Abi. Queda impactado por su voz y decide cederle sus bonos de puntos para que consiga canjearlos por la oportunidad de ser escuchada por el despiadado jurado.

La propuesta es minimalista y vorazmente tecnológica. Muestra cómo el sentimiento no es tan auténtico como parecía y lo que parecía serio resulta la gran broma, la nueva mejor pesadilla, el nuevo gran invento. Entre la acidez del color y pantallas extraplanas de gran resolución discurre esta historia que nos da acceso a un mundo virtual pero muy real.

La tercera y última historia, The Entire History of You (Tu Historia Completa), nos muestra una fantasía que probablemente muchos hemos tenido. Los personajes son capaces de captar momentos y registrarlos en su cerebro de una manera digital, como si el chip incorporado en el cerebro hicese la veces de disco duro que registra lo que los ojos (la lente de la cámara) perciben. Lo alucinante de esto es que te permite con un pequeño mando revivir momentos, reproducir conversaciones o situaciones placenteras, desagradables e incluso mostrársela a los demás y permitir que otros juzguen en diferido lo que uno ha percibido. Definitivamente es un avance que nos abriría la puerta de una nueva dimensión, justo lo que hace este episodio.

Esta historia toma como eje la importancia que tiene el cómo se perciben las cosas y luego adquieren otra interpretación gracias a replantearlas, reinterpretarlas y, especialmente, no dejar de cuestionarlas. Es un modo de dar rienda suelta a las obsesiones y neuras y dar rienda suelta al impacto que puedan tener en nuestra vida.

Definitivamente, esta serie aborda desde puntos de vista poco usuales cuestiones han podido surgir espontáneamente y nunca nadie ha planteado las posibles consecuencias. Black Mirror es una muestra de lo posible. Ahora sólo queda que seamos capaces de mirarnos en ese espejo.

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Acerca de dameestrellasolimones

Una canción de Family siempre es buena compañía.
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Una respuesta a Black Mirror, la respuesta a tus preguntas.

  1. jose dijo:

    que cancion canta abi en 15 millones de creditos :c

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